Trucos para comprar muebles de segunda mano

Personalizar nuestro hogar no tiene que alcanzar un elevado coste si recurrimos a alternativas económicas como el mercado de segunda mano. Interesante, además de por precios, por la infinidad de posibilidades que tienen los muebles usados. Una materia prima perfecta para rescatar lo mejor de su estructura y adecuarlos a nuestro hogar de la manera más armónica posible. Un arduo trabajo de restauración precedido, claro está, por una exhaustiva compra, un proceso en el que debemos seguir unos cuantos consejos que nos ayudarán a no lamentar la adopción de un nuevo mueble.
En primer lugar, debemos tener en cuenta qué tipo de mueble usado necesitamos, así como en qué espacio de nuestra casa lo vamos a ubicar, unos datos imprescindibles de conocer para definir lo mejor posible nuestra búsqueda y evitar compras inútiles que luego no podemos colocar en ninguna estancia. Ya con las medidas y la idea clara, podemos realizar nuestra compra por dos vías: venta particular o tienda de muebles. Cada una con sus ventajas e inconvenientes, la primera opción suele ser más económica aunque carece de las garantías que ofrece una tienda.
Sea cual fuere nuestra decisión, para comprar un mueble de segunda mano lo que siempre debemos preguntar al vendedor serán el precio original de la pieza y el tiempo de vida de la misma. De este modo, podemos saber si el coste actual del mueble usado es o no un valor justo. Después de esto, ya podemos pasar a conocer los datos más íntimos del mueble: lugar de residencia, peso, altura y raza. O, en otros términos, dónde se ha almacenado hasta su venta, si presenta una estructura sólida y resistente o con qué material se ha realizado.
Datos básicos accesibles a un simple vistazo con el que sabremos rápidamente si el mueble está o no en condiciones para su uso. La madera, preferentemente de calidad como Pinotea, Roble o Cedro, debe ser lisa y pareja, sin agujeros o grietas que puedan ser cobijo de carcomas, gorgojos u otros insectos de la madera. Tampoco debe presentar rellenos ni transformaciones, motivo por el cual podría rebajarse el coste del mueble usado.
Si después de realizar todos los pasos anteriores tiene ante usted al nuevo inquilino de su hogar, no olvide informarse sobre las condiciones de devolución y garantías asociadas a su mueble de segunda mano. ¡Así se asegurará una compra sin sorpresas de última hora!
Foto: http://www.flickr.com/photos/rofi/4816565872/
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